Estaba Jesús una vez orando en cierto lugar. Cuando terminó, uno de sus discípulos le rogó: – Señor, enséñanos a orar, lo mismo que Juan enseñaba a sus discípulos.- Jesús les contestó: – Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos cada día el pan que necesitamos. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos han ofendido. Y no nos expongas a la tentación.-
Marcos 8,1-10: La gente comió hasta quedar satisfecha Marcos 8,1-10
Uso de cookies
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies