Llevaron unos niños a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban. Jesús, viendo esto, se enojó y les dijo: – Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. Os aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un niño, no entrará en él.- Tomó en sus brazos a los niños y los bendijo poniendo las manos sobre ellos.
Marcos 8,1-10: La gente comió hasta quedar satisfecha Marcos 8,1-10
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